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Abogado de Upqroo, sin sanción por desvío detectado

AGENCIA SIM

Cancún.- A un mes de que se iniciaron las investigaciones por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hacia la Universidad Politécnica de Quintana Roo (Upqroo) por el aparente desvío de 98 millones de pesos, Carlos Omar Saldaña Salgado, abogado general de esta casa de estudios, continúa en funciones, sin ninguna clase de sanción, pese a que fue quien firmó las actas y que incluso maneja un vehículo adquirido con estos recursos.

Raúl Arístides Pérez Aguilar, rector de la Upqroo, declaró que está todo en normalidad y no se piensa realizar ningún proceso interno para aclarar lo ocurrido, para gran extrañeza del personal del lugar.

En 2016, esta institución recibió de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) 98 millones de pesos para un estudio técnico, mismo que fue asignado por vía directa a ocho empresas. De estas, cinco resultaron ser fantasmas y una fue fundada por el entonces rector, José Luis Pech Galera, en conjunto con una directiva de la universidad.
Esta última empresa, descubrió la Auditoría Superior de la Federación, se llamaba Centro de Capacitación y Evaluación Peninsular S.A. de C.V., con domicilio ficticio y con el ex rector como apoderado legal. De los recursos de la Sedatu, recibió 6 millones 800 mil pesos, los que fueron rápidamente transferidos a otras empresas. Sin embargo, 1.55 millones de pesos fueron usados para comprar tres camionetas Mazda CX3 y una Mazda CX9.
Uno de estos vehículos, todavía es usado por Carlos Omar Saldaña Salgado, abogado de esta universidad, que continúa laborando con normalidad.

Cuestionado al respecto, el rector, Raúl Arístides Pérez Aguilar, señaló que “no tienen ningún problema” y que los entregables, con los que la universidad comprobó el gasto realizado, fueron recibidos conforme a protocolos.

Admitió que el nombre del abogado sí figura en algunos documentos en la página de la Auditoría, lo que figuró en la prensa, pero que lo único que les comentó la ASF es no cometer la “torpeza” de contratar a empresas que no cuenten con el recurso humano para realizar el trabajo.

“Fue un golpe un poco duro para la universidad, pero hay que dejar que las cosas sigan por su curso”, añadió.
Un trabajador de la universidad, que pidió se omitiera su nombre por seguridad, confirmó que Saldaña Salgado ni siquiera ha sido suspendido de sus labores, para extrañeza de todos, y también confirmó que maneja uno de los Mazdas adquiridos por el ex rector con los recursos federales.
“Sí, efectivamente su nombre está en los documentos de esa transacción”, indicó la fuente, lo que se comprueba con el balance de los entregables, en donde figura como “coordinación y enlace” con las empresas fantasmas.

La actuación de Saldaña Salgado, cabe añadir, violenta el Artículo 24 del Reglamento Interior de la Upqroo, donde se le exige “verificar que los dictámenes, declaratorias acuerdos y demás resoluciones que se emitan cumplan con las formalidades y requisitos legales” además de asesorar de forma correcta al rector en estos asuntos.
También estaría en violación del Artículo 47 de la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, en que se obliga a “abstenerse de cualquier acto u omisión que cause suspensión o deficiencia de dicho servicio o implique abuso o ejercicio indebido de su empleo, cargo o comisión”.

Abogado del Upqroo, cómplice de millonario desvío

AGENCIA SIM

Cancún.- En la mira de las autoridades de la Auditoría Superior de la Federación, por su presunta complicidad en el desvío de 98 millones de pesos de la Universidad Politécnica de Quintana Roo (Upqroo) es el abogado de la misma, Carlos Omar Saldaña Salgado, quien todavía labora en esa institución, con un salario mensual de casi 40 mil pesos.

98 millones de pesos es el monto que la institución recibió de la Sedatu, en 2016, producto de un convenio, a cambio de unos entregables sobre un estudio técnico, mismo que fue asignado de forma directa a ocho empresas, de las que cinco resultaron ser fantasmas.

Como consta en las actas de entrega-recepción de estos materiales, quien firmó todos estos documentos fue Carlos Omar Saldaña Salgado, quien era el encargado del “control” y seguimiento a estos trabajos, que jamás se realizaron.

Según declaró en semanas pasadas el actual rector, Raúl Arístides Pérez Aguilar, finalmente lo que se entregó fueron unos cuadernillos de 100 hojas cada uno, que de ninguna manera justifican el gasto realizado, de acuerdo a una asignación directa.
Al fiscalizar este gasto, la Auditoría Superior de la Federación descubrió que, de las ocho empresas beneficiadas, cinco no existían en sus domicilios fiscales y seis no declararon a Hacienda el monto recibido.
El ex rector, Pech Galera, ya debió declarar ante esta instancia federal para aclarar estos montos. No obstante, quien fue el encargado material de crear y conectar las empresas fantasmas fue el abogado, Saldaña Salgado.
Fuentes al interior de la universidad recuerdan que, desde la llegada de Pech Galera a esta institución, en 2013, Carlos Saldaña Salgado rápidamente se enriqueció a través de diversas irregularidades, como poner a su esposa en nómina, cobrar por docentes que habían renunciados, pero no eran dados de baja de la nómina.

De hecho, él fue uno de los beneficiados con la compra de seis iPhones de última generación, realizada en el 2014 por el rector Pech Galera y repartidos entre sus allegados, como “incentivo de fin de año”, por un costo de 69 mil pesos.

Pese a esta situación, Saldaña Salgado todavía continúa en la Upqroo, donde figura como parte de la rectoría, pese a ser staff, con un salario de 38 mil 645 pesos mensuales. Los ingresos son de los más altos en esta universidad pública, apenas debajo del secretario Académico, Juan Héctor Rodríguez Muñiz (49 mil 469 pesos mensuales) y del propio rector, Raúl Aristides Pérez Aguilar, que cobra 105 mil 224 pesos mensuales.