Cancún.- “Les muestro el puente Nichupté: más de 11 kilómetros sobre la zona lagunar de Cancún para acceder a la zona hotelera. ¡Bellísimo!”, expresó en sus redes sociales la presienta de México, Claudia Shienbaum Pardo, al realizar el recorrido inaugural sobre la obra que tuvo un costo de 10 mil 319 millones de pesos, utilizando tecnología «Top Down» para proteger los manglares.

Y es que, al iniciar el recorrido desde el acceso al Puente sobre la avenida Kabah, se observa una obra moderna, con la señalética suficiente para que el usuario tome sus decisiones de “entrada” o “salida”, la altura de 4.20 metros, prohibido el paso a camiones de carga; así como para que el conductor sepa que hay ciclista a su costado y un carril central de contrasentido.
La vigilancia por parte de la Policía Estatal es permanente, quienes exhortan a los conductores a respetar los límites de velocidad que la máxima es de 80 kilómetros por hora. “Queda prohibido rebasar” en el Puente. También se incluyeron elementos como paneles solares para eficiencia energética, lo que refuerza la intención de integrar criterios de sustentabilidad en su operación.
En sentido bulevar “Colosio” hacia la Zona Hotelera, hay tres “islas” de estacionamiento, donde cualquier familia que circule en su automóvil puede detenerse para tomarse las fotos del recuerdo, aprovechando la vista espectacular que ofrece la Laguna Nichuptè, lo verde de los manglares y las construcciones modernas en la zona.
Así mismo, Tránsito Municipal es el encargado de coordinar el tiempo de estancia en las islas de estacionamiento, hecho que garantiza la seguridad de las personas que deciden tomarse “las selfis”.
En sentido del bulevar Kukulcán hacia la ciudad, del lado derecho queda la ciclovía; el conductor tiene la opción de continuar hacia la avenida Kabah o descender hacia la avenida Bonampak, la señalética está muy clara.
La construcción del Puente sobre la Laguna Nichupté marca un antes y un después en la movilidad de Cancún, una ciudad que durante décadas enfrenta problemas de conexión entre su zona urbana y la franja hotelera. Esta obra no solo destaca por su escala, sino por la complejidad técnica y ambiental que implicó construir sobre uno de los ecosistemas más delicados de la región.
Esta moderna obra, representa el regreso de la contribución que Quintana Roo aporta al Producto Interno (PIB) del País, que es aproximadamente del 1.6 por ciento anual; es decir, cada año el estado envía a la Federación 512 mil 293 millones de pesos; donde el 75 por ciento de esta aportación proviene directamente de servicios, turismo y comercio.
Al margen de las opiniones encontradas sobre esta obra, el Puente Nichupté, representa una reducción en los tiempos de traslados entre el centro de Cancún y la Zona Hotelera. Es una vía de emergencia y Protección Civil, pues funciona como una ruta de evacuación alterna para la Zona Hotelera en caso de contingencias o desastres naturales, mejorando la seguridad de turistas y residentes.
Asimismo, genera un aumento en el valor de las propiedades cercanas y facilita el acceso a servicios, beneficiando a más de 1.3 millones de habitantes y 20 millones de turistas anuales.

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