“Era solo un chamaco el que disparó”

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Por Wil Esquivel

Llegué como casi todos los días al café…
Era un día común y corriente, en la zona urbana de Cancún, los amigos llegaron uno a uno a descomponer el mundo, con periódicos en mano, el tema del momento se discutió después de los resultados del futbol.

Luego del acostumbrado café, cada quien salió rumbo a sus pendientes entre los que están ir al banco, a la oficina, a seguir algún trámite al Municipio o quizá visitar una obra, estamos entre arquitectos e ingenieros.

Dice el don del valet parking que se quedó paralizado, que solo tuvo tiempo de observar como salió del auto un «chamaco» y trató de disparar a otra persona que apretaba el llavero para que la alarma de su auto compacto, se colocara.

Pero se encasquilló la pistola, lo que dio tiempo a que la víctima corriera unos metros lejos del arma, luego vinieron 4 tiros más, uno mató la llanta de otro auto, el otro dejo una marca en una barda para siempre, el tercero se fué al cielo y el cuarto perforó un futuro bache en el pavimento. El tirador, se subió a su auto y se fué.

– Un chamaco, de unos 16 años, flaco, esos son los que nos tienen así – fué la frase del valet parking cuando se sentó a declarar en las afueras de conocido Café en Plaza las Palmas, el Café «N» para no regarla jajajaja.
Es nuestra realidad cotidiana, nuestro pan de cada día, nuestro principal problema.

Pero cuando un flaco «N», se le ocurre hacer sus fechorías en la playa llena de turistas, en la zona hotelera o en un muelle por ganarse 3,000 pesos, es cuando se complica nuestro haber.

Hoy vivimos la herencia del Borgismo, de la mala administración, del desvío de recursos, del colapso de las instituciones y del deterioro del tejido social en consecuencia.
Aún no logra el crimen detener nuestro motor turístico, seguimos en el lugar 8 como destino más visitado por turistas internacionales, seguimos sosteniendo el 80% de ocupación promedio anualizada y seguimos siendo el lugar donde nacen, crecen y siguen invirtiendo muchos de los más grandes empresarios de la industria turística nacional y mundial.

Desde el inicio de la administración el equipo más cercano a Carlos Joaquín, puso manos a la obra sobre el tema de la seguridad.
Por que se tomó la secretaría limpiándola de toda la escoria administrativa heredada, se comenzó un programa de reclutamiento y capacitación de elementos, donde antes había choferes de las esposas de funcionarios, vigilantes de la empresa de los cuates, comisionados a otras áreas que ayudaban en las campañas y aviadores de todo tipo. Hoy tenemos personal en cada Municipio del Estado, activo, de guardia, entregando resultados incluso en las zonas rurales. Ya vemos noticias de recuperación de una niña en la zona rural después de haber sido secuestrada o que atraparon a unos ladrones saliendo de un centro comercial y cosas así. Desgraciadamente también hemos enterrado a elementos que han perecido en cumplimiento de su deber. Como no sucedía antes.

Por que de 50 patrullas heredadas de las cuales ni siquiera funcionaban 20, hoy se tienen 600 nuevas distribuidas en todo el territorio proporcionales a la población. Por que hemos traído armamento, chalecos, equipo táctico y no falta nada.
Hay más elementos y unidades, más equipo, más seriedad y la institución funciona, ya no hay corrupción.

El Gobernador reiteró ayer en un discurso, después de la retirada de la alerta de viaje de Estados Unidos para la zona de Playa del Carmen y el cruce en los Ferrys.
Trabajar por un mejor Quintana Roo, buscar que llegue más inversión, generar más empleo, obra pública, enfocarse en la educación y salud, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Y es que nos queda muy claro que salir del agujero negro en el que nos metió el Borgismo y su camarilla, implica reconstruir las instituciones, recuperar la confianza de la población en su Gobierno, en su policía, en su autoridad y además producir como efecto primario la recomposición del tejido social ya desbaratado.

Era un chamaco, fué la frase que motivó éste artículo. Un chamaco que seguramente cobraría 3 mil o 5 mil pesos por la chamba, que está metido seguramente en una adicción, que viene de una región donde fue abandonado por sus padres, que su familia es el grupito de cuates del parque con los que inició tomándose una caguama y se hizo parte de la pandilla después de aprobar el ritual. Un muchacho que no le apostará a la educación, que no irá a la Universidad, que no le apuesta a la propina en la Zona Hotelera y que no llegará a los 30 años, por que un día le tocará a él ser el que tendrá que correr, claro, si tiene la suerte de que a su tirador se le encasquille el arma…
Por si tenían el pendiente…

Pedro Canché es un periodista independiente y fundador de Pedro Canche Noticias. El ha sido perseguido por el Gobierno Mexicano por darle voz al pueblo indígena Maya y los campesinos del Quintana Roo. Pasó 9 meses en la cárcel en un caso de persecución politico que Reporteros Sin Fronteras llamaban absurdo. "Podrán encerrar el cuerpo humano pero nunca podrán encerrar la libertad de expresión." dijó Pedro Canché.

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