SEGÚN la columna de Raymundo Riva Palacio, de las 17 gubernaturas que Morena debe definir, 12 siguen en el limbo. ¿Por qué? Porque los candidatos de Palacio Nacional no traen con qué.
Y EL operador del enredo tiene nombre: Iván Silva, el estratega en jefe que puso la Presidenta Claudia Sheinbaum para acomodar los números. Dice Riva que está haciendo tiempo para «maquillar» las mediciones.
PERO, aclara, no es tan fácil hacer trampa cuando adentro todos se conocen y todos traen navaja.
SON CUATRO los dolores de cabeza:
*1. BAJA CALIFORNIA SUR:* La elegida es Milena Quintero, alcaldesa de La Paz. Le han metido -según Riva- un flujo millonario para inflarla. Pero quien va arriba es Manuel Cota, el diputado que traen Leonel Cota, Narciso Agúndez y, detrás, Adán Augusto López.
*2. NAYARIT:* La carta de Palacio es Geraldine Ponce, alcaldesa de Tepic con licencia y consentida de AMLO. Pero le está comiendo el mandado Héctor Santana, de Bahía de Banderas, el delfín del gobernador Navarro Quintero. A los dos, por cierto, los han señalado por presuntos nexos turbios. Ellos dicen que no.
*3. TLAXCALA:* Ahí traen a Alfonso Sánchez García, impulsado por Marcelo Ebrard y la gente de Presidencia. El problema es que no levanta. Quien sí trae fuerza es la senadora Ana Lilia Rivera, cobijada por el ala dura: Jesús Ramírez, Higinio Martínez y Fernández Noroña.
*4. ZACATECAS:* El acuerdo con Ricardo Monreal de dejarle la plaza a su gente se está cayendo. Su candidata, la senadora Verónica Díaz, no pinta. Ulises Mejía, apoyado por Alfonso Ramírez Cuéllar -cercanísimo a Sheinbaum- le saca casi 2 a 1.
¿Y CÓMO le quieren dar la vuelta? Riva Palacio suelta la fórmula: Silva le diría a las encuestadoras EN QUÉ secciones medir, y a los candidatos oficiales les ordena hacer campaña quirúrgica solo ahí.
Así, cuando llegue el encuestador, la gente ya está inducida. No es que el notario sortee puntos, es que miden donde ya trabajaron la tierra.
«LA TRAMPA está en su ADN», remata Riva. No buscan competencia pareja, sino el resultado que ya decidieron.
