Abraham Gorostieta

Caso Tajamar, aún no está dicha la última palabra, falta la SCJN: obispo Elizondo Cárdenas Por Abraham Gorostieta

Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.- “La última palabra la tiene la Suprema Corte de Justicia de la Nación”, dice tajante Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, obispo de Quintana Roo, ante la cancelación irrevocable de que el proyecto de Malecón Tajamar esta cancelado como lo hizo saber la magistrada del Tercer Tribunal Colegiado de Justicia, del Vigésimo Séptimo Circuito con sede en Cancún, Selina Haidé Avante Juárez.

“No se puede secuestrar lo que nos pertenece a todos y así ellos lo han hecho, estás personas. A lo mejor ellos tienen derecho a hacer declaraciones, a hacer demandas pero también los ciudadanos tenemos derecho a disfrutar Malecón Tajamar y los empresarios tienen derecho a reclamar algo que es de todos, que es para el esparcimiento, para el disfrute de todos, como cualquier parte del territorio de México”, dice muy molesto el obispo de Quintana Roo.

“Quieren quitarle a los ciudadanos algo que es de todos, que es para disfrutar, para el esparcimiento, donde se pueda convivir con la familia y hacer deportes y disfrutar una ventana al mar”, dice muy convencido el obispo. Su voz es grave, un poco ronca, pero adquiere nuevos matices de grosor cuando escucha el nombre de la ecologista Katerine Ender.

“Mi opinión sobre ella es como la de todos los empresarios, y la misma opinión con toda la gente con quien yo hablo, ella es una persona que no puede secuestrar algo que le pertenece a todos. En ese sentido, a eso se le llama secuestro”.

Para el obispo de Quintana Roo, la lucha que ha llevado a cabo la ecologista en el Malecón de Tajamar está errada, pues según él, “ella no tiene ningún derecho de secuestrar algo que le pertenece a los cancunenses”.

Para el obispo es claro quien tiene derecho a decir algo: “los que han comprado con un contrato, con un convenio para desarrollarlo, ellos son los autorizados para hablar y no ella. ¿Qué necesidad hay de detener inversiones? Esto no sucede en otros países, en otros municipios, por ejemplo, esto no sucede en Playa del Carmen, donde se estimula la inversión”.

Y es enfático: “El derecho sobre Tajamar le pertenece a quién lo compró, le pertenece a quién pagó por ello, le pertenece a quién hizo un convenio para mejorarlo, para invertir su dinero”. Y nuevamente pone el ejemplo de Playa del Carmen y dice que en este destino turístico hay empresarios que están invirtiendo su dinero y que están desarrollando Playa del Carmen y lo estan haciendo un lugar atractivo para el turismo. Hacen todo esto porque se respeta el Estado de Derecho.

Uno de los planes de la Iglesia dentro del proyecto de Malecón Tajamar era construir una Basílica, pues además de ser un centro de reunión de sus fieles sería un atractivo y punto de encuentro para el turismo religioso, de bodas y eventos, además de que se ofrecerían distintos servicios a los visitantes extranjeros como las confesiones en más de cuatro idiomas.

Para el obispo Elizondo Cárdenas eso queda “en espera” y explica: “así como están todos los empresarios, están esperando a ver qué pasa con sus proyectos”.

Elizondo Cárdenas dice que la construcción de la Basílica no debe ser vista como un negocio, sino como “un proyecto de la Iglesia, un lugar donde se hace por la humanidad, donde se fomentan los valores, la unidad familiar, la armonía.

La sociedad de Cancún necesita espacios así para salir de todo el marasmo de violencia en el que está hundida. Crear lugares para la reflexión y que sea un lugar para el arraigo. No es un negocio. No es para lucrar sino para beneficiar a la sociedad”.

Guerra por el control de las plazas de Quintana Roo. Cárteles en busca del poder. Los municipios del norte atrapados

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Por Abraham Gorostieta

Para los servicios de inteligencia mexicanos hay una guerra de baja intensidad entre los cárteles de droga que se pelean las plazas en Quintana Roo. Diversos estudios ubican que el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Rojos de Guerrero, y La Barredora, del Cártel de Sinaloa, son los tres grupos que tienen mayor fuerza y penetración en el estado.
Los tres han emprendido una guerra por el control de los municipios de Tulum, Bacalar, Isla Mujeres, Solidaridad, Puerto Morelos y Benito Juárez.
Para Eduardo Guerrero, especialista en temas de seguridad y en delincuencia organizada, esto explica las centenas de ejecuciones en el estado.
En el sexenio de Roberto Borge los grupos delincuenciales que crecieron y controlaban el territorio eran dos: Uno, “Los Combos”, un grupo muy violento y reaccionario que en sus filas había exagentes policíacos, exmiembros del Cártel del Golfo, los Pelones, y los Zetas. Y dos, “Cártel de Cancún” que era liderado por Leticia Rodríguez Lara, o “Doña Lety” exagente de la Policía Federal.

“Doña Lety” era la mandamás en el estado. Controlaba la distribución de droga no solo en Cancún, Puerto Morelos y Solidaridad, sino que llegaba a las zonas de Xel-Há e Isla Mujeres. Tras su detención, estás plazas son disputadas, siendo el CJNG el que mayor poder tiene. A este cártel los servicios de inteligencia lo ubican también en el negocio de la extorsión, secuestro, tráfico de armas y trata de blancas.

Sin encontrar rival en la zona, y con el Cártel de Cancún debilitado, el Cártel Jalisco Nuega Generación tiene presencia en los municipios del Cozumel, Bacalar, Isla Mujeres, Solidaridad, Tulum, Puerto Morelos y Benito Juárez.
Sin embargo, el grupo “Los Rojos de Guerrero” tratan también de quedarse con el control de las plazas y a esto hay que sumar a otro grupo llamado “La Barredora”, cuyos miembros son del Cártel de Sinaloa, o de “El Chapo”.
Está guerra ha dejado la cifra de 501 muertos en Cancún, tan sólo de los años 2017 y 2018. En Solidaridad la cifra en los mismos años es de 89, en Puerto Morelos es de 67. En Isla Mujeres y Tulum no hay cifras oficiales. Tampoco en Cozumel.

La guerra entre cárteles toca frecuentemente la política. En Isla mujeres el edil Juan Carrillo ha sido amenazado a través de una narcomanta en los pasados meses antes de la elección. El mensaje también iba dirigido al jefe de la policía de la isla, Luis Ongay, y en resumen pedían el despido de un mando policíaco porque “trabajaba” para los Zetas.
Cuatro días después otra narco manta contenía el mismo mensaje tanto Juan Carrillo y a Ongay. Ambos mensajes estaban firmados por “La Barredora”.
Isla Mujeres actualmente se encuentra atrapada en una guerra entre cárteles.

El Cártel del sexenio, Cártel Jalisco Nueva Generación

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Por Abraham Gorostieta

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) es el más poderoso en la actualidad. El gobierno de la República ha asentado cuatro golpes muy fuertes, primero, fue detenida en Zapopan Jalisco Rosalinda “N”, esposa de Nemesio Oseguera alias “El Mencho”, líder de esta organización criminal acusada de ser la administradora de este Cártel. En el mismo operativo también fue capturado Gerardo “N” señalado como uno de los principales operadores de la región en los estados de Guanajuato y Michoacán. En otra operación policías detuvieron a Juan José Farías Álvarez alías “El abuelo” fundador de las autodefensas de Michoacán y vinculado al CJNG. También elementos del Ejército y la Marina detuvieron en Guadalajara a Javier “N” alias “El Peque” considerado el principal proveedor de precursores químicos del cártel.

El Cártel de Jalisco Nueva Generación es responsable de gran parte de la violencia que vive el país. En 2015 derribaron un helicóptero Cougar de la Fuerza Aérea Mexicana con un lanzacohetes.
Para el especialista en temas de seguridad nacional y reconocido periodista Héctor de Mauleón, el CJNG es “el Cartel del sexenio”. El CJNG antes del 2010 aparecía en los registros de manera muy nebulosa, había poca información acerca de él. Para De Mauleón es te grupo “aparecía como un cuerpo de seguridad alrededor de un líder que se había asentado en Guadalajara que era Ignacio Coronel y cuando Coronel es abatido durante un intento de captura, comienza el despegue de este grupo”. El especialista señala: “En realidad es un grupo que tiene muchos años, que está asociado con la familia Valencia. Los Valencia formaron a principio de los años 2001-2002, un Cártel al que llamaron Cártel del Milenio, asentado en la tierra caliente de Michoacán y que desde ahí manejaba la operación de precursores químicos. Este Cártel fue desterrado de Michoacán a la llegada de los Zetas de la mano del Cártel del Golfo. Fue un proceso del cual se desató un crecimiento de la Familia Michoacana y Los Templarios para oponerse a los Zetas. No lo consiguieron y Los Zetas lograron desterrar a la familia Valencia quien se movió a Jalisco y formaron una célula en la cual quedo al frente Nemesio Oseguera para enfrentar a Los Zetas, al Cártel del Golfo y después a quienes se quedaron en Michoacán que fueron La Familia Michoacana y Los Templarios”.

Lo dicho por De Mauleón es el inicio de este poderoso Cártel. El CJNG comenzó a extender su dominio por los puertos del Pacífico, en pocos años tenía controlados los principales puertos del Pacífico. Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto los mexicanos fuimos testigos del crecimiento de este Cártel. Primero se apoderó de la frontera norte, metiéndose a la costera del Golfo y avanzando al sur.
Para don Héctor este crecimiento se basó en mucho en la estrategia que tenía el presidente Peña Nieto, y explica: “Es el caso de Farías ‘el abuelo’. El Gobierno Federal lanza una ofensiva contra Los Templarios, crea y fomenta a las autodefensas y desde muy pronto llegan indicios que el Cártel rival que es el Cártel Jalisco Nueva Generación está financiando a las autodefensas con armamento muy poderoso, camionetas, dinero. Muy pronto se tiene conocimiento de que están utilizando este mecanismo para recuperar el control del estado”.
Es un escándalo ver como el CJNG se extendió a 22 estados del país. No solamente se adueñó de las costas y la frontera norte sino de rutas de los estados del centro. De zonas donde se da la extracción de hidrocarburos estando presentes en el negocio del huachicoleo. Hace unas semanas en la Ciudad de México, en la delegación Tláhuac, fue descubierta una bodega con 270 kilos de cocaína que pertenecían a este Cártel. Mientras que en el caribe mexicano ya son dueños de la Península.
La DEA dice que este cártel tiene operaciones en África, Asia, Europa, Sudamérica y Estados Unidos.

Lavado de dinero

La esposa de “El Mencho”, Rosalinda “N” es miembro de la familia de los González Valencia. Sus 17 hermanos son quienes controlan la administración del negocio. Ellos son el enlace con la parte “de cuello blanco”. Manejan hoteles, restaurantes, comercializadoras, inmobiliarias, empresas turísticas, clínicas, empresas de resort, spas y un largo etcétera.
Para Héctor de Mauleón se sigue con una política de “balas”, de “enfrentamientos” pero no se ve “que se congelen cuentas, o bienes o fortunas o rutas de lavado de dinero”.
“Esa parte sigue en la penumbra”, acota. Y concluye: “Si me llama la atención que se le haya dejado crecer cómo se le dejó crecer a este cártel, porque eso no puede ser casual, creo yo”.
Hay que señalar que en el CJNG ya hay una fractura y de ella nació el Cártel Jalisco Nueva Plaza.

Historias de Familia: Emiliano Ramos Hernández, heredero del poder

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Por Abraham Gorostieta

En 1952 reinaba en México cuán magnánimo Miguel Alemán Velasco, el presidente “cachorro de la Revolución”, el primer civil hecho mandatario y quien continuó con la costumbre de enriquecerse y hacer millonarios a los suyos durante seis años.

El líder de los obreros mexicanos se reelegía nuevamente como secretario general de la CTM, don Fidel Velázquez, símbolo de la corrupción y de los intereses puestos al servicio del patrón. Pero en 1952 se desprendieron de la poderosa CTM varias confederaciones: la Proletaria Nacional (CPN), la de Obreros y Campesinos de México (COCM), la Única de Trabajadores (CUT) y la Nacional de Trabajadores. Por consecuencia todas éstas formaron la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), la cual contó con la simpatía de Alemán pero ocasionó la furia de Fidel Velázquez por qué según el actuaban como provocadores sin escrúpulos y por qué parecía “su único objetivo era dividir las agrupaciones más serias del país”; incluso propuso la creación de una nueva central unificada y estaba dispuesto a renunciar.
Constantes y álgidos momentos se vivían en la Ciudad de México, escogida desde los tiempos de la fundación de Tenochtitlán como el centro político del país. Y así pasaron las décadas hasta llegar uno de los sismos políticos del Sistema mexicano: La salida de Cuauhtémoc Cárdenas del PRI y la fundación, años después, del partido del Sol Azteca.

Lejos del centro del país, en el sureste mexicano, los caldos y agitaciones por los nuevos aires de democracia y cambio se dejaron sentir. Pero también había cacicazgos al más viejo estilo de Fidel Velázquez. Uno de ellos: Salvador Ramos Bustamante, amo y señor de la CROC en Quintana Roo por más de 20 años.

Latifundista al mejor postor

Dice el pensador Bette Davis que “la vida es corta pero bien alcanza para todo”. A Salvador Ramos Bustamante le ha alcanzado la vida para acumular una inmensa fortuna, de hacerse de tierras, terrenos y propiedades. Bien decían los conquistadores españoles cuando llegaron a las tierras mayas: “Aquí florece la abundancia”. Y abundancia a manos llenas ha tenido Ramos Bustamante a lo largo de 20 años de cacicazgo campesino.

Pero no todo en la vida dura para siempre y el reinado de Ramos Bustamante frente a la CROC terminó en 1996. Cercano desde siempre a Joaquín Hendricks, al que considera como “su hermano” de toda la vida, Salvador Ramos Bustamante, en una compleja operación ilegal pretendió apropiarse de varios predios e inmuebles del patrimonio de la central obrera y campesina.

Alberto Juárez Blancas fue quién lo destituyó del cacicazgo con el apoyo del entonces gobernador Mario Villanueva Madrid.
Ramos Bustamante fingió una operación crediticia que afectó las propiedades del sindicato y que al final hacían que un incumplimiento de ese adeudo dejara otra vez en sus manos siete terrenos y tres edificios en varios municipios del estado, incluido el que ocupa la sede estatal de esa organización en Cancún. Tras un largo litigio en paralelo con la asociación civil denominada “Macrocentro Cultural Recreativo y Ecológico de la CROC”, Ramos Bustamante en sociedad prácticamente con todos los dirigentes sindicales que fueron destituidos junto con él pretendían quedarse con esas propiedades y con un millón de pesos. Los socios con Ramos Bustamante son: Isidoro Mendoza de la Cruz, Jorge Lara Marín, Cornelio Mena Kú, Javier Sánchez Lozano, Janitzio Ramos Hernández, Luz María Beristáin Navarrete, Néstor Baños Baños –fallecido–, Andrés Mora, Enrique Sotelo Gernponimo, José Luis López, Ausencia Aquiles Gómez y Guido Espadas Medina.

A su forzada salida de la CROC, Ramos Bustamante saltó a otro cacicazgo: El Partido de la Revolución Democrática, en dónde sentó sus reales y hasta la fecha -20 años después- continua reinando.

Cacique del Sol Azteca

Con el control absoluto del PRD en Quintana Roo, la fortuna y poder de la familia de Salvador Ramos Hernández ha aumentado significativamente. El patriarca de la familia mudo sus mañas al partido del Sol Azteca pero también la estructura sindical que había formado a lo largo de 20 años de cacicazgo en la CROC.

Su fuerza e influencia le ha alcanzado para poner a familiares en distintos puestos de servicio público en distintas administraciones. Regidores de Ayuntamientos, diputados locales y diputados federales, funcionarios municipales y estatales e integrantes permanentes de los órganos de dirección del PRD en Quintana Roo. En ésta última, los familiares de Salvador Ramos Hernández ocupan varios cargos, por ejemplo, su hijo Emiliano Ramos Hernández es diputado presidente de la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta del Congreso del Estado; la esposa de Emiliano, Paola Elizabeth Moreno Córdova, es subsecretaria de Vinculación Política y Social de la Secretaría de Gobierno; su otro hijo, Alejandro Ramos Hernández es el director de Comunicaciones y Transportes de la Sintra; otro de sus hijos, Alzayacatl Salvador Ramos es asesor en el Congreso; y su excuñado Rafael Quintanar González, fue director del Instituto para la Educación de los Adultos y Jóvenes.

Y los escándalos no han parado, por citar un caso: Rafael Quintanar González, licenciado en Pedagogía, fue regidor del ayuntamiento de Benito Juárez y grandes son las historias de sus corruptelas y abusos de poder. Ocupó el cargo de director general del Instituto Estatal para la Educación de los Adultos (IEEA) durante los primeros meses del actual gobierno, pero fue destituido al hacerse públicos sus excesos y abusos de poder.
A Alejandro Ramos director de Comunicaciones y Transportes de la Sintra se le ha cuestionado por su parcialidad hacia las mafias sindicales que controlan el transporte de pasajeros en la entidad.

Emiliano Ramos, ha brincado como chapulín de las diputaciones federales a las locales siempre por la vía plurinominal, nunca por voto directo del pueblo.

El objetivo: Cancún

Cancún es el puerto turístico más destacado de México. La puerta del turismo mexicano al mundo. La derrama económica que genera el municipio de Benito Juárez ha despertado la avaricia y el hambre de muchos políticos, sin importar partido. Es el caso de Emiliano Ramos quien quiere hacerse de la candidatura del PRD para buscar ser alcalde de la joya de la Corona del turismo.

Como diputado local se hizo de una figura opositora al borgismo. Eso le ha hecho pensar que es suficiente para ganarse la nominación directa de su partido.

Su trayectoria como político ha sido cuestionada por miembros del PRD quintanarroense, sobretodo de la “Corriente Renovadora” quien ha acusado a Emiliano y a su padre de negociar con gobernadores posiciciones y votos del PRD a cambio de la toma de nota de otros sindicatos que controla la familia Ramos.

Lo cierto es que a Emiliano Ramos parece no alcanzarle ni la fortuna, ni los contactos que su padre ha hecho a lo largo de su vida, para comprarle la candidatura del PRD a la presidencia municipal de Benito Juárez.

Historias de familia: “El Niño Verde”

Por Abraham Gorostieta

Escribió el escritor y ensayista mexicano Carlos Monsiváis que los políticos mexicanos son como los centauros de la mitología griega. Sólo que con la diferencia que aquellos eran mitad hombre, mitad caballo y los nuestros son mitad políticos, mitad empresarios.

Las raíces familiares de Jorge Emilio González Martínez tienen mucho que ver en la vida del México contemporáneo, el México de Luis Echeverría y la corrupción de López Portillo. El México violento de Carlos Salinas y de ahí en más el México que tenemos en nuestros días.

Mejor conocido como “el niño verde” –a pesar de tener poco más de cuatro décadas de edad- Jorge Emilio González Martínez nació en cuna de oro. Su abuelo, el poderoso secretario de La Presidencia durante el sexenio de Díaz Ordaz, Emilio Martínez Manautou gozó de poder y dinero. La riqueza al amparo del poder. Llegó a ocupar puestos importantes en el sexenio de José López Portillo. Y quiso el estado de Tamaulipas para él, donde fue gobernador.

Un sexenio le bastó para ser el principal latifundista de ese estado. El economista Gustavo Gordillo, subsecretario de Agricultura en el sexenio de Carlos Salinas le confesó a Julio Scherer que Tamaulipas era territorio de priistas. Dueños de ranchos inmensos y grandes extensiones de hectáreas, de ganado de primera, eran los jerarcas del PRI: Martínez Manautou a la cabeza, seguido del propio secretario de Agricultura de aquel sexenio, Jorge de la Vega Domínguez, de Andrés Caso, entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, de Manuel Cavazos Lerma. Fortunas de norteños, de priistas y de priistas norteños nacieron de la nada.

El escándalo estalló en la década de los ochenta. Una carta con instrucciones a sus asesores para el manejo de su fortuna fue la clave. Emilio hizo fortuna y de las grandes que movió a Suiza y a las islas del Caribe. Millonario de a de veras. Dólares, lingotes de oro, joyas, propiedades y obras de arte les heredó a su familia. No hubo escaño que se reservara para él: fue diputado, senador, secretario de La Presidencia y de Salubridad y Asistencia, gobernador de Tamaulipas y casi presidente de México.

Su rancho “El Mezquite”, ubicado cerca de Matamoros durante sus años de poder estuvo lleno de políticos que a su sombra amasaron sus propias fortunas. A la caída y el desprestigio, su rancho fue desierto. Murió acompañado de sus gatos, decenas de ellos, abandonado por su familia.

En la casa del boticario nunca faltara el dinero

Doña Leticia Martínez, hija de don Emilio heredo parte de la gran fortuna que hizo su padre. Su esposo, Jorge González Torres fungía como jefe de departamento de Tierras Comunales, un funcionario menor de la Secretaría de la Reforma Agraria. Su hermano, don Enrique, era el sacerdote de la familia quien fue flamante director de la Universidad Iberoamericana. Víctor, Javier y Jorge, se dedicarían al negocio de la familia: la cadena de farmacias El Fénix. Lucrando con la salud de los mexicanos y con los laboratorios farmacéuticos de la familia, Víctor se independizó y amasó una inconmensurable fortuna.

Al doctor Simi, le alcanzó para comprar incluso, la conciencia de una Premio Nobel de la Paz, doña Rigoberta Menchú, la nobel Maya. Actualmente, se calcula que el Dr. Simi controla la cuarta parte del mercado de farmacéuticos en México y su imperio comienza a expandirse hacia Centroamérica. En serio que ha hecho fortuna. Su hermano Javier, a menor escala, sigue sus pasos y ahora es conocido como el doctor Ahorro.

Jorge González Torres como funcionario de la Secretaria de la Reforma Agraria fue un parrandero, así lo describen reporteros que lo conocieron, enfundado en chamarras de piel, era un visitante asiduo a los cabaretes de moda en los ochenta. Quiso ser presidente del PRI en el Distrito Federal, no lo logró. En cambió encontró una mina de oro: fundó un nuevo partido y le puso por nombre: Verde Ecologista. De 1991 a 2001, Jorge González Torres hizo su fortuna a la par de su familia.

Nace la idea de “ser ecologistas”

Manejo el partido como un patrimonio familiar. No tenía idea de lo que era una composta, como quedo claro en una entrevista que le hizo La Jornada a mediados de 1998. No importaba, incluso, como cacique del partido, y cansado de la política, abdicó en favor de su vástago.
En 2001 Jorge Emilio González Martínez heredó no sólo la fortuna de su abuelo materno, no sólo la fortuna que amasó su padre, no sólo el partido que era negocio de la familia, heredó todo un estilo de hacer política y negocios.

Su elección no fue transparente sino a voto abierto: 39 delegados a favor, ninguno en contra. Los cuadros políticos del Verde no son ecologistas ni tienen nada que ver con ideología alguna a favor del medio ambiente, son, en su gran mayoría, juniors de empresarios, amigos de Jorge Emilio, o empleados de las empresas de la familia.
Al igual que su abuelo, Jorge Emilio ha recorrido todo puesto político pues ha sido asambleísta, diputado federal y senador hasta en tres ocasiones, todos los cargos sin recorrer el país, sin pedir el voto a la población. Dueño y señor del Verde, Jorge Emilio ha acrecentado el sello de la familia: la impunidad. En distintas ocasiones, la prensa mexicana y académicos como el doctor Aguayo Quezada, han documentado negociaciones de diputados de este partido que “venden” sus votos a particulares interesados en detener juicios políticos contra funcionarios corruptos, o licitaciones de propiedades o franquicias.

Todo es negocio. En el Verde, con su voto en las comisiones dictaminadoras impidió que se aclarara el mayor fraude financiero en la historia contemporánea de México, que se hizo a través del Fondo Bancario de Protección al Ahorro. No sólo eso, en las elecciones presidenciales de 2000, Jorge Emilio, reveló sin el menor pudor, como él negoció con el equipo de Fox: “Ellos nos buscaron para formar la Alianza, ellos, Fox, Bravo Mena, Aguilar Zínzer, Diego Fernández de Cevallos, con ellos hablé en la casa de mi abuelo, con encuestas de por medio y con base a ellas hicimos las negociaciones y nos repartimos las posiciones”. Pero el presidente Vicente Fox, no cumplió el acuerdo y el Niño Verde hizo un berrinche en pleno templete del parlamento y rompió relaciones con el PAN.

Poderoso caballero es don dinero

Dinastía es poder, poder es dinero, y Jorge Emilio lo sabe. En febrero de 2004 fue atrapado en un video donde le ofrecían un soborno por dos millones de dólares, a fin de que ayudará en la liberación de terrenos protegidos en Cancún para la construcción de una zona hotelera donde quedaba demostrado que afectaba flora y fauna si se destruían los manglares de la zona. El escándalo fue apagado a la semana por los videos donde aparecía René Bejarano.

Como negocio, el Verde ha sido redituable, su historia política está plagada de malversaciones de fondos, alteraciones de facturas, dispendios de fondos públicos para usos ilegales y particulares, violaciones a la Constitución y a las garantías individuales. Hasta ahora la impunidad y su fortuna al amparo del poder le han alcanzado para hacerse de la gubernatura de Chiapas y de las alcaldías de Benito Juárez (Cancún) y Puerto Morelos en Quintana Roo.

Durante más de dieciocho años, sin importar las pruebas periodísticas y testimoniales que se aglutinen, el Verde y Jorge Emilio, mantienen su poder amparado en la impunidad. Le apuestan a que la desmemoria mantenga su imagen impoluta